Hoy es el momento perfecto para escribir; viernes tarde, sola en casa, algo poco habitual por cierto, con buena música de fondo, aparcadas todas las obligaciones y preocupaciones y lo que es más importante, con mucha motivación, tema que viene acompañando a esta entrada; la motivación como sentido de la vida. Puede que intuyas un rollo patatero, aunque si no me equivoco, será más bien todo lo contrario.... 

Como dijo el psicoanalista Erich Fromm, el sentido de la vida no es más que el acto de vivir en uno mismo. Cómo experimentamos cada una de las horas, los días, los meses y los años, moldea el propósito de nuestra existencia, y este a su vez, el el responsable de sentir plenitud. Tal y como avalan los estudios numerosos estudios científicos, el propósito incide en nuestra salud. Hace muchos años que la Comunidad Científica Internacional trabaja para ver hasta dónde el estado de la mente influye en el del cuerpo, un pack indisoluble e hiperconectado. Una de las conclusiones más sorprendentes es que el hecho de vivir motivado, influye hasta en los genes. Steve Cole, profesor de Medicina y Psiquiatría de la Universidad de California en los Ángeles, lleva años estudiando cómo reaccionan nuestros genes ante el estrés y cómo sentirnos bien mentalmente incide en el genoma. 

Para realizar el estudio, Cole distinguió dos tipos de bienestar psicológico:
  1. Uno vinculado a los eudaimonistas, (difícil de recordar este nombre), poseedores de una motivación que da sentido a su existencia.
  2. El hedonista, que básicamente, obtiene satisfacción de la constante autogratificación, especialmente a través de la búsqueda y posesión del placer material y físico. 
Cole descubrió de manera inesperada que, mientras el perfil genético de los eudaimonistas es favorable a las cédulas del sistema inmune (potencia niveles bajos de inflamación y una fuerte expresión de genes vinculados a los anticuerpos), el hedonista se manifiesta de forma contraria, es decir, alta inflamación y baja expresión de los genes antivirales y anticuerpos. ¿Cómo puede ser si ambos grupos mostraron el mismo nivel de felicidad?. Seguramente, opina Cole, la actitud de los primeros les lleva a vivir con más tranquilidad, con todos los beneficios que esto conlleva. Los hedonistas, en cambio, parece que viven con mucha más presión, lo que les acarrea estrés. Y este, entre otros muchos prejuicios, puede dañar los telómeros, los extremos de los cromosomas cuya función es evitar daños en el ADN, haciendo que envejezcan antes. Los placeres hedonistas, son como calorías vacías que no aportan nada y no contribuyen a beneficiarnos físicamente. Todo indica que a nivel celular el cuerpo responde positivamente al bienestar psicológico basado en el sentido de conexión y el propósito.

Si has leído hasta aquí, quizá ya hayas pensado qué tipo de motivación tienes, quizá una mezcla de ambas... Bien. Aunque todos los indicios científicos apuntan a que tener un propósito en la vida nos beneficia y mucho, es evidente que no todo el mundo se apasiona por las mismas cosas, y que no todas despiernan el mismo grado de pasión ni de bienestar. Según explica el psicólogo Jonathan García-Allen, hay distintas maneras de clasificar las motivaciones:
  1. Motivaciones extrínsecas e intrínsecas. Las primeras son externas al individuo y a la actividad que realiza. Por ejemplo, alguien puede trabajar o estudiar mucho porque lo que le mueve es ganar dinero o el reconocimiento social. Las intrínsecas, proceden del interior de la persona, la cual no espera ninguna  recompensa externa. Se asocia a los deseos de autorealización y de crecimiento personal. La experimentan entre otros, aquellos que trabajan para el bienestar de la comunidad o que forman parte de un equipo deportivo.  
  2. Motivaciones negativas y positivas, en las que la propia actividad es la que genera un estado de bienestar. Las negativas, de forma opuesta, espolean a las personas a emprender una acción para evitar una consecuencia negativa, como  puede ser un despido, un fracaso, un castigo o una frustración.
  3. Una tercera clasificación las ordena en base a aquello que las estimula: así, se habla de motivación por logro (cuando el fin es el que mueve a la persona a vencer un desafío concreto ante si mismo), por competencia (si el detonante es ser considerado el mejor realizando un determinado trabajo) y por afiliación (cuando la cooperación y el trabajo en equipo son el principal estimulo).
Lo que importa en realidad, es comprender que todos nosotros somos susceptibles de sentirnos motivados. Cualquier persona en cualquier circunstancia, aunque sea de sufrimiento extremo, puede aferrarse a una razón para vivir. El neurólogo y psiquiatra austríaco Viktor Frankl, quien sobrevivió en varios campos de concentración nazis (recomendable lectura de su libro "El hombre en busca de sentido"), en base a su formación y su propia experiencia, creo un tipo de psicoterapia, la logoterapia, basada en la idea de que la motivación más importante del ser humano es precisamente esa: otorgar un sentido a la vida en cualquier situación.     

Estar sano es motivador, y estar motivado mejora la salud. Cuando estamos motivados percibimos que tenemos el control sobre diversos aspectos de la vida, sobre los cuales sentimos que podemos influir. En paralelo, toleramos mejor aquellas situaciones que no dependen de nosotros. Esto nos ayuda a ser más resilientes, más capaces de adaptarnos ante situaciones adversas y salir de ellas transformados en positivo.  En definitiva, tener una o varias razones para vivir nos anima a ocuparnos de nuestra vida en lugar de preocuparnos por ella. Escucharnos es esencial. Es básico conocer nuestros deseos, valores y necesidades para poder seguir hábitos saludables que favorecen la experimentación plena del día a día y convertir aquello que nos limita en oportunidades. Tener algo por lo que vivir y ser fieles a nuestros valores nos encamina hacia la senda vital que más nos encaja, y eso siempre redunda en una mejor calidad de vida. Sin duda, es un proceso a lo largo del cual hay que "hacer espacio en nuestro interior". Es decir, eliminar lo superfluo y centrarse en trabajar en pro de nuestras íntimas y verdaderas prioridades. Entonces sucede que a partir de un mínimo en el que se cubren necesidades básicas, el incremento de bienestar material no parece tener demasiado efecto en el índice de felicidad de las personas

Cuando nos encontramos realizando aquello que nos motiva, olvidamos los problemas y ni siquiera nos acordamos de si estamos hambrientos o cansados. Toda la conciencia, todo nuestro "hardware" se invierte en la concentración que necesitamos para hacer eso que nos parece tan motivante y nuestro yo, queda en "standby". Es lo que se llama  " el estado flow" o "el estado de flujo", en el que lo importante es la tarea no el objetivo. Alcanzar con frecuencia esos estados de fluidez pone en orden nuestro caos interior, nos hace fuertes ante las adversidades y nos protege de trastornos físicos y psíquicos.    

En mi caso particular, todo esto cobra sentido echando la vista atrás, cuando hace ya algunos años, viví una época en la que arrastraba invierno tras invierno, largos procesos catarrales que curaban y volvían de nuevo. Esta época coincidió con un proceso de crisis personal/laboral y después de bastante tiempo, tras esos momentos de hacer espacio en mi interior, descubrí que mi propósito no estaba definido.  Así que tras mucho reflexionar e indagar en mi proceso personal y trayectoria vital, decidí actuar. En definitiva, fui encontrando poco a poco la motivación y por ende, todos los beneficios que se han descrito anteriormente. Es más, no he vuelto a coger un resfriado desde entonces, sintiéndome más energética. Puedo decir que si!!! estar motivado, mejora la salud!!!.   

Como decía Dory, el pez de la película "Buscando a Nemo", parece que lo más importante en esta vida es recordar que, pase lo que pase, lo que hay que hacer es... ¡seguir nadando! porque llegará un día en el que moriremos pero el resto del tiempo estaremos vivos. Lo que realmente da miedo no es morir, lo aterrador es no poder vivir plenamente.

Encuentra tus motivaciones, disfruta del aquí y el ahora ...., mañana, quién sabe qué!!!


Fuente de Información: "La revista del bienestar de El País", nº 35 Mayo
No recuerdo cuántos años tendría cuando aprendí a montar en bici, creo que unos 6 o 7.... Mis recuerdos son junto a mi hermano (mellizo) aprendiendo solos en un arranque de valentía, aburridos de llevar ruedines. Las bicicletas de mis hermanas mayores fueron las que nos dieron la oportunidad de abrirnos camino sobre dos ruedas. Y a partir de ahí, cayeron horas de pedaleo, rodillas magulladas y raspaduras que tatuaron el cuerpo sobre todo durante el verano. Fue una época feliz y sigue siéndolo cada vez que me subo a la bici. 

Y si antes pasábamos mucho tiempo fuera de casa, ahora es justamente lo contrario en la mayoría de los casos. Ya sabemos que el sedentarismo infantil es una epidemia. El 85% de los niños no realiza el mínimo de actividad física recomendada por la OMS. Un informe anual de 2016 sobre la actividad física de los jóvenes en España revela datos tan preocupantes como que más del 80% de los adolescentes son sedentarios. ¿Es tan grave realmente?, ¿Sabemos cuáles son sus riesgos?, ¿podemos hacer algo al respecto? 

Hoy en día los niños juegan demasiado a las videoconsolas o pasan demasiado tiempo delante de sus ordenadores, tablets y smartphones. Todo eso se traduce en inmovilismo y favorecimiento hacia la obesidad infantil. La era digital ha traído muchos beneficios, un extraordinario acceso a la información y otras formas de socialización, pero lo cierto es que los niños ya no salen a jugar a la calle como en generaciones anteriores. Actividades como montar en bicicleta, juegos tradicionales “el pilla pilla”, “el escondite” o “el balón quemado”, se ven arrasados por las nuevas tecnologías.

Somos conscientes de que las próximas generaciones están condenadas a tener una infancia más sedentaria, si la tendencia actual no cambia y no se introducen modificaciones en la educación de los niños. Según la encuesta “Children in the city” realizada por la Fundación Española del Corazón (FEC), la World Heart Federation (WHF) y la Union Of European Football Associations (UEFA), que ha dado pie a una campaña para tratar de remediarlo; el 85% no realiza la hora diaria mínima de ejercicio físico, recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para niños entre 5 y 17 años.

También comprobado que la inactividad física es la causante de un 6% de muertes en el mundo. El sedentarismo es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular (por esta enfermedad fallecen al año en España más de 117.000 personas). El 80% de estas patologías se pueden prevenir adoptando hábitos de vida saludables que ya sabemos pero que no ponemos en práctica: ejercicio físico de forma regular y alimentación saludableConscientes de la realidad infantil, se trata de encontrar el equilibrio entre los estudios, el aspecto lúdico digital y la actividad física.

Los datos del “Informe 2016 sobre Actividad Física en niños y adolescentes en España” arroja las siguientes cifras:


Informe sobre la actividad infantil y juvenil en España en el año 2016. Infográfico de Rosa Gallardo para EFE Salud.

El informe refleja que el entorno familiar es fundamental para que los niños sean activos físicamente. El indicador muestra un porcentaje más elevado de niños que realizan deporte cuando su entorno es más activo físicamente y les apoyan para que hagan ejercicio. En concreto, de los niños y niñas de 8 y 9 años que son activos, el 80% tiene algún familiar activo; y en los adolescentes que son activos, el 40% tiene algún familiar que lo es.
Y no hay mejor manera de combatir el sedentarismo infantil que promover el deporte y si es en familia, mejor, ya que se creará un hábito de por vida. Porque no hay que olvidar que “los hijos son el reflejo de sus padres”. 

Dale una bicicleta y cambiará su mundo... Deja que ese maravilloso juguete se convierta sin querer en su fiel amigo, ese que comprende sin hablar, el que acompaña en la soledad, pero también en trepidantes aventuras con otros compañeros, el que calma tras la tensión, el que arranca una sensación de libertad, el que te regala paisajes escondidos, silencios mágicos.... déjale que se haga fuerte cuando se sienta vulnerable, cuando se caiga y tenga que seguir adelante, pasando frío o sudando a chorros. Deja que su espíritu crezca poniendo a prueba su fuerza, su tesón, su energía, sus límites,... Dale ese instrumento que le regalará momentos de reflexión, pensamientos creativos que desarrollarán su imaginación para crear historias, capacidad de explorar nuevos terrenos, vivir aventuras y desarrollar habilidades motrices que le acompañarán toda la vida. 
Devolvamos a la infancia esas ganas de querer coger la bicicleta, de salir, explorar, conocer, hacer amigos, abrirse al mundo hacia afuera y conectar con la naturaleza.



Lunes..., de resaca deportiva pero aún con el entusiasmo elevado. Pocas veces un dolor de piernas o de cualquier otra parte del cuerpo son bien recibidos, eso si!!, mis piernas se declaran en huelga al menos por unos días. No es para menos si les obligas a estar 21 horas para completar los 210 km con más de 4.500m de desnivel positivo, en la increíble prueba Sierra Norte Bike Challenge (Cto. de madrid de XCUM). 

El año pasado debuté en ultramaratón con mi perfecta compañera Cinthya Coto Elizondo y después de haber finalizado la prueba a pesar de los imprevistos, el frío y la lluvia, esta edición no podía tener peor pronóstico. Me sentía capacitada para volver a hacerla y encima, con el atrevimiento de presentarme de forma individual.  Por intuición o confianza y la tranquilidad de saber del extraordinario equipo humano y profesional en la Organización, tenía bastantes posibilidades de acabarla y así fue!!. 

En una prueba de este tipo es mejor no quedarse solo pues aunque hayas preparado todo meticulosamente y analizado las situaciones que se pueden presentar, los imprevistos suceden con toda probabilidad y siempre, algo nuevo por aprender. Mi táctica para "sobrevivir" era intentar no quedarme sola y puesto que eso no lo sabría hasta el comienzo de la prueba, sabía perfectamente a lo que me exponía. 

Kilómetro 1 con una pareja masculina. Próximos kilómetros y hasta el fin, perfectos compañeros, benefactores, escuderos,... ángeles de la guarda?. Esos ángeles se llaman Antonio y Javier y por ellos, pude acabar este reto.

En el caso de haberme quedado sola, hubiese tenido muchas probabilidades de perderme ya que el puntero de navegación, había momentos que no seguía el track justo por encima (desajustes en la precisión del gps que a partir de ahora podré corregir) y aunque tenía frontal para el casco, las baterías del foco principal no duraron lo previsto. Luz insuficiente para cubrir todas las horas de noche que recorrimos.

En este equipo, ya de tres, había un eslabón fuerte (Antonio). Javi y yo subíamos y bajábamos más o menos en el mismo equilibrio. A Antonio, le tocaba esperar, moderar y además, todo un ejemplo en la planificación de carrera, estudiada al detalle de principio a fin. No siempre el equilibrio reside en encontrar a alguien en igualdad de condiciones, a veces, la mejor combinación se encuentra en las diferencias, saber aceptarlas, conducirlas y disfrutar!!!. Cuando se aúnan cualidades como alegría, buen humor, motivación, experiencia, positividad, todo resulta más fácil y llevadero. 

Es un auténtico privilegio encontrarse rodando por estos caminos, entorno de paisajes espectaculares, poder oler y contemplar campos inmensos cubiertos de la flor de la jara. Cuánto me acordé de la anterior edición con mi querida Cinthya, cuánta meditación en movimiento... Y a pesar de problemas técnicos derivados de una caída, afortunadamente sin malas consecuencias, de los bajoncetes, los dolores de pies, espalda, culo, el frío, etc., conseguimos llegar a Robregordo, último puesto de control y por delante, los últimos 50km. 

Hacía bastante frío pero soportable. En esta última parte, a pesar de haber comido y tomado geles suficientes,  las fuerzas empezaron a flaquear y no era capaz de seguir el ritmo de mis compañeros. Me sentía débil y mareada cuando hacíamos alguna pequeña parada. La fatiga general estaba agotando las pocas reservas de fuerza pero la mental seguía intacta para seguir adelante. Y si esto fuera poco, ya no podía sentarme del dolor que llevaba (la baselina para la badana la próxima no se me olvida!). Y al abrigo de mis compañeros y de la noche, fueron transcurriendo esos últimos kilómetros que parece que no pasan, ese final que parece que no llega. Pero allí estaba esperando el arco triunfal, ese final emotivo con mis compañeros que además me quieren dejar pasar primero. 

Traslado mi felicitación y agradecimiento a Javi y Antonio, a la Organización, a todos los voluntarios, amigos y muy especialmente a Joaquín, Antonio, Ramiro, a Mitto-Xsauce y todos los que me han animado, apoyado y creído en mi para terminar este reto. Me gustaría volver a participar en la próxima edición y que otras cuantas mujeres compartamos esta aventura.

Aprovecho también para felicitar a todos los finisher de la prueba y todos los que lo intentaron pero no consiguieron acabar. Sierra Norte Bike Challenge; una prueba realmente especial, cargada de camaradería, deportividad, aventura, extraordinaria organización... Esas metas que cuando las cruzas, quedan grabadas a fuego.

Y no menos importante, agradecer a Sierra Norte Bike Challenge por el apoyo al proyecto benéfico Kenali Nursery School  (Invirtiendo mi tiempo de ocio). Orgullosa de aportar mi granito de arena haciendo lo que más me gusta. 

Sábado 29 de Abril. Ponferrada. En línea de salida y preparados para afrontar los 102 km con 3.721m de desnivel acumulado en subida. En los momentos de tensión antes del comienzo ya estás mentalizado psicológicamente, pero también visualizas la grandeza de la prueba por el entorno tan simbólico en que discurrirán las ruedas de tantos peregrinos ciclistas. Itinerarios ancestrales cargados de historia como son el Camino de Santiago de Invierno y parte del tradicional Camino Francés. Un privilegio poder discurrir por el entorno natural de El Bierzo y contemplar el castillo de CornatelLas Médulas, el Valle del Silencio y sus pueblos,  así como ser testigo directo de la primavera en todo en su esplendor. 

Los primeros kilómetros son los más amables, los que discurren con las piernas frescas y los depósitos de fuerza bien altos. Hay muchas horas por delante para estar solo contigo mismo, para charlar, para reír, para pensar o dejar de hacerlo. Tuve la gran suerte de compartir kilómetros con mi compañera Natalia Zazo y hubiese seguido con ella hasta el final pero tenía muchas ganas de probarme, comprobar hasta dónde llegaban mis fuerzas siguiendo mi ritmo. Sabía que no se quedaba sola, salvaguardada por tantos bikers que nos cuidan y nos animan de principio a fin. Tan agradecida por su paciencia y comprensión cuando les obligamos a bajar el ritmo en las bajadas donde no hay paso. En mi caso particular, tengo mucho que mejorar y así me ocurrió, que en una bajada cogí una rodera enorme, sin más opción que salir de ella aterrizando en el suelo. Otro chico cayó igual un poco más adelante, se preocupó de ayudarme y reanudamos la marcha. Hubo suerte en esa caída fea!!!

Mientras pedaleo me acuerdo de las pruebas que me han traído hasta aquí, la gente con la que he compartido y comparto, la que me ayuda cada día, la que me inspira... Mientras estás subiendo y cuando te tienes que bajar de la bici porque no puedes dar una sola pedalada, te preguntas qué es lo que nos mueve para llevar al cuerpo a una exigencia y esfuerzo tan grandes. En esos momentos en que surgen las dudas, cuando estás dolorido, agotado, aburrido..., me cuesta entenderlo a mi misma. Lo cierto es que después de tantas horas de preparación y esfuerzo, queremos superar el "test", encontrar nuestra propia excelencia, superar nuestros límites físicos y mentales. Cuando crees que puedes, puedes.  He visto a muchos deportistas acalambrados seguir adelante, los que llegan hasta el final exhaustos, magullados,... Hay quiénes se preguntan si esto merece la pena y la respuesta es SI!!. Llegar a la meta es un gran premio al esfuerzo, a la superación, la satisfacción de haberlo logrado, alimento para el espíritu. 

Quedaban pocos kilómetros para el final pero sabía que eran duros.  Aún a pesar del cansancio acumulado, me sentía con fuerzas y con ánimo. Por fin llegó el ansiado final entrando en  meta en 7h, 31m, puesto 5 de 65 y 2ª Veterana. Feliz de llegar muy entera, de felicitar al equipo y todos aquellos compañeros de camino anónimos que dieron ánimos, aliento, consejos, indicaciones, ayuda,...

Orgullosa de todos mis compañeros de equipo Mitto - XSauce. Por supuesto, felicitar a la Organización de 101 Peregrinos (voluntarios, Protección Civil, Policía Municipal, militares, Guardia Civil, etc) que hacen posible este evento para disfrute de muchos "locos sobre ruedas". 













Hoy me siento un poco mejor... Es posible que esté disfrazando mi propio ego, que trate de encontrar un sentido a lo que hago  y aunque no suponga una acción extraordinaria, la recaudación que obtengo a través del proyecto "invirtiendo mi tiempo de ocio", va destinada a una pequeña población en Gambia (Africa), concretamente para la colaboración en las necesidades de KENALY NURSERY SHCOOL. Afortunadamente, allí con muy poco se hace mucho. Pienso que cualquier colaboración por insignificante que pueda parecer, allí es una generosa donación. 

Hasta la fecha, la recaudación obtenida en las pruebas en las que he participado, en colaboración directa con los organizadores, ha sido de 117,10€, además de los 51€ recogidos a través del concierto facilitado por David Smy. GRACIAS a todos por hacerlo posible!. 

El descuento que he recibido en todas las inscripciones a las pruebas que han colaborado con el proyecto, ha sido del 100%, como puede verse en el cuadro superior.

Cuenta a 0 de nuevo y seguimos sumando..., sumando sueños, sumando esperanza, sumando retos, sumando y multiplicando.



Cada acto, por pequeño que sea tiene su consecuencia inmediata o futura... Así, no solo es importante cuidar lo que decimos, sino lo que hacemos. Aplicada esta teoría al consumismo, no podemos olvidar que cada uno de nuestros pequeños actos de consumo son un gesto de dimensión planetaria, cómplices, por tanto, de acciones inhumanas y ecológicas perjudiciales o por el contrario, actos transformadores que nos dirijan hacia un mundo más justo y más humano. Siendo conscientes del sistema de producción capitalista y todo el entramado de estructuras de poder, es nuestra obligación moral consumir críticamente y con criterio. Lo que significa comprar lo que necesitamos y superar la versión que nos han contado y nos hemos creído durante tanto tiempo. No necesitamos más para ser mejores, realizarnos o alcanzar la felicidad. Nos inyectan el veneno en la publicidad y nos anclan a estereotipos deseados y a modas, intentando generar necesidades que puedan aplacar nuestros miedos, inseguridades, anhelos, … Consumo consciente es conocer que detrás del consumo están los productores, su procedencia, sus condiciones laborales y humanitarias, así como el impacto sociomediambiental que las empresas no contabilizan en sus balances pero que dejan huellas evidentes.


Por tanto, el consumo responsable conlleva postura permanente de elegir cada vez que hacemos algún gasto, teniendo en cuenta no sólo la calidad y precio, informarnos sobre la procedencia, la historia de ese producto y el comportamiento de la empresa que nos ofrece. Es aquí donde el consumo tiene su poder transformador para cambiar el sistema productivo, alternativas que pueden ser las semillas de otra economía posible. través de nuestra compra premiamos o castigamos a las compañías que respetan o perjudican el medio ambiente, que mejoran o empeoran nuestra salud y que reconocen o pisotean los derechos de los trabajadores. Por tanto, apostando por un consumo responsable basado en productos libres de agentes químicos y obtenidos de manera justa y sostenible, ganaremos en salud, ganará el medio ambiente y ganaran los trabajadores en su zona de producción.

Lo mejor de todo es que cuando empiezas, ya no hay vuelta atrás y aunque algunas personas puedan clasificarte como “friki”, es sembrar una semillita que los que te siguen pueden elegir recoger.  Cuando salgo fuera de casa me adapto a las circunstancias pero dentro de casa y en mis rutinas habituales, me sienta bien ser una friki cuando:
  • No compro alimentos que contengan aceite/grasa de palma, aunque a veces hago excepciones con los niños.
  • Consumo alimentos lo más naturales y frescos posibles (evitando envases de plástico o de cualquier otro tipo).
  • Selecciono alimentos ecológicos en la medida de las posibilidades, así como los que contienen menos aditivos, conservantes y colorantes.
  • Consumo de bollería y pan artesanal, no industrial.
  • Formo parte de un grupo de consumo local, productor de verduras y hortalizas, sin utilización de pesticidas.
  • Consumo de huevos de gallinas criadas en libertad y alimentación natural.
  • Evito coger bolsas de plástico en cualquier establecimiento, llevando en el bolso las que tengo y reutilizándolas.
  • No compro gel de baño, sino que utilizo pastillas de jabón natural, evitando desechar envases de plástico y, además, duran mucho más tiempo.
  • No compro detergente para la ropa, ni fregasuelos. Realizo el jabón en casa con nueces de lavado (publicaré en próxima entrada). Además de no contener químicos (respetuoso con el medio ambiente), es muchísimo más barato y no se desechan envases de plástico.
  • Comprar lo necesario y si es posible de segunda mano. En mi caso particular y a nivel deportivo, tengo la gran fortuna de contar con patrocinadores que me surten de aquello que necesito.
  • En el caso de la ropa, no compro aquellas marcas cuyas multinacionales fabrican bajo sospecha de utilización de mano de obra infantil o en condiciones de esclavitud.
  • Evito el agua embotellada en la medida de lo posible, utilizando agua del grifo, llenando botellas de aluminio o cristal para transportarla. Así evito tener que desechar botellas de plástico.
  • La Thermomix es mi perfecta aliada para la elaboración de tomate frito natural y mermeladas de frutas.
  • Los yogures, en la yogurtera. Mucho más sano, más económico y evitando desechar tantos envases.
  • Bajo consumo de carne y pescado. Consumo de zumos de frutas naturales, evitando los procesados.
  • En la medida de lo posible, realizo todas las compras dentro de la localidad para favorecer la producción y economía local, evitando desplazamientos innecesarios.
  • Como compro lo necesario, no frecuento los centros comerciales. Destino lo que no gasto en una alimentación sana, desafortunadamente más cara. 
  • Todo lo que no necesito, no lo tiro a la basura, lo entrego a quienes les hace falta. 
  • El almuerzo de los niños, en vez de colocarlo en papel de aluminio que se tirará a la basura, mejor en envases que se puedan reutilizar.
  • Principalmente, trato de reducir al máximo la producción de residuos innecesarios, así como reutilizar y reciclar.
  • Traslado a mis hijos esta forma de pensar y actuar. Me informo de forma regular sobre todo lo que tiene que ver con alimentación, consumo responsable y conciencia medioambiental. Os dejo algunos enlaces que me gusta consultar:

Aún son muchos los cambios por realizar pero en el ejercicio de un consumo crítico, justo, responsable y solidario, dejas de ser esclavo del sistema, reduciéndose las necesidades y caprichos. Consciente aún, de todo el camino que queda por recorrer y por cambiar...., antes de que nuestra madre tierra se colapse, conduciéndonos al desastre.

(Cuchara de plástico) Es increíble que nuestra sociedad haya alcanzado un punto en el que el esfuerzo necesario para extraer petróleo del suelo, enviarlo a una refinería, convertirlo en plástico, darle la forma adecuada, transportarlo a un establecimiento, comprarlo y llevarlo a casa, se considera menor que el esfuerzo de limpiar una cuchara que se acaba de usar.